
Santiago de Compostela, 29 de abril de 2026 – La Asociación Gallega de Ascensores (AEGA) participó ayer en el Foro sobre Empresa Resiliente, un encuentro clave para el tejido empresarial donde la asociación, representada por su presidenta Ángeles Ríos, analiza las lecciones aprendidas tras el apagón de 2025.
Durante su intervención, Ríos destaca cómo el sector del transporte vertical ha logrado transformar un escenario de crisis e incertidumbre en un modelo de fortalecimiento operativo. El objetivo de AEGA en este foro es poner de manifiesto que la verdadera resiliencia no solo depende de la tecnología, ya que no es posible cubrir todos los riesgos, sino que depende de la capacidad de las organizaciones para adaptarse con agilidad y priorizar la seguridad de las personas en condiciones extremas.
Bajo la perspectiva de la presidenta, la gestión de la crisis energética del pasado año fue un ejercicio de "responsabilidad y orgullo". Ríos subraya cómo, ante la falta de información y la caída de las comunicaciones en las primeras horas, los profesionales del mantenimiento demostraron una capacidad de reacción excepcional. El sector supo reorganizarse de forma autónoma para atender con prioridad las instalaciones más críticas, como hospitales y centros para personas mayores. Esta vocación de servicio permitió gestionar con éxito el rescate de personas atrapadas, demostrando que la profesionalidad del técnico de ascensores es un eslabón fundamental en la infraestructura de seguridad urbana. El número de personas atrapadas, a pesar de que las 12:33 pm no es una hora de tráfico de personas elevado en los ascensores, se multiplicó ese día más que por 10.
La intervención en el foro también aborda la vulnerabilidad de los servicios esenciales ante el colapso de las comunicaciones móviles. Ángeles Ríos hace hincapié en la necesidad de recuperar métodos alternativos, como las redes de comunicaciones privadas vía radiofrecuencia o protocolos de presencia física, para evitar la incomunicación total. De hecho, AEGA ha reforzado sus protocolos estableciendo las oficinas de referencia de todas las empresas de mantenimiento de ascensores como puntos de encuentro para los técnicos en caso de fallo tecnológico. Esta estrategia garantiza que, incluso sin teléfono ni internet, las rutas de rescate se organicen de manera inmediata, asegurando que siempre haya un técnico disponible para acudir a cualquier emergencia o para ayudar a bomberos en labores de rescate.
En cuanto a la evolución técnica y operativa, se destaca que se ha incrementado la instalación de sistemas de rescate automático en equipos que antes no contaban con ellos y en los que técnicamente era viable.
El sector, que ya había sido esencial en la pandemia, vuelve a situarse como esencial en la situación de estrés del “cero energético”
Para finalizar, Ángeles Ríos cierra su participación con un mensaje enfocado en el factor humano como motor para mejorar la resiliencia de las organizaciones. La presidenta de AEGA insiste en que, aunque elementos como los SAIS o los grupos electrógenos son básicos para resistir varios días de apagón, "la clave siempre reside en las personas, en su ´”enganche” con el proyecto y en su vocación de servicio.". Ante la certeza de que surgirán nuevos eventos que pondrán a prueba a la sociedad, la asociación aboga por fomentar liderazgos claros y equipos comprometidos. Para AEGA, la resiliencia es, en última instancia, la combinación de una preparación técnica rigurosa y una empatía profunda con las necesidades del usuario final.
Sin duda, el contar con equipos comprometidos y con liderazgos naturales en las organizaciones mejorará una preocupación general de la que se ha hablado a lo largo de la jornada, indica Ángeles Río, el absentismo. No debemos hablar sólo de lo que afecta a la productividad, sino que debemos tener presentes que el absentismo es mayor en equipos menos resilientes, menos comprometidos con el proyecto empresarial.